La aerotitis, también conocida como barotrauma ótico, es una afección que ocurre cuando hay una diferencia de presión entre el interior y el exterior del oído medio. Esta disparidad de presión puede causar molestias y síntomas desagradables durante los cambios rápidos de presión, como los experimentados al viajar en avión, al bucear o al ascender o descender en altitudes elevadas. En este artículo desde nuestro centro auditivo de Málaga, Audífonos Domínguez, descubriremos los síntomas, causas y el tratamiento de esta afección.
Síntomas de la Aerotitis
Los síntomas de la aerotitis pueden variar en intensidad y duración. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Congestión auricular: Sensación de presión o bloqueo en el oído, similar a tener los oídos tapados.
- Dolor de oído: Malestar o dolor agudo en el oído afectado, que puede variar desde leve hasta severo.
- Mareo o vértigo: Sensación de inestabilidad o desequilibrio, que puede ser leve o causar mareos intensos.
- Pérdida temporal de audición: Dificultad para escuchar claramente debido a la obstrucción del oído, que generalmente es temporal.
- Maniobra de Valsalva: Técnica utilizada para equalizar la presión del oído medio, consistente en exhalar con la boca y la nariz cerradas para abrir las trompas de Eustaquio y permitir que el aire fluya hacia el oído medio.
- Otros síntomas: Pueden incluir sensación de plenitud auricular, zumbido en el oído, sensación de líquido en el oído o mareos.
Causas de la aerotitis
Este cambio de presión puede ser causada por diversas situaciones, entre las cuales se incluyen:
- Cambios de altitud: Ascensos y descensos rápidos en avión, especialmente durante el despegue y el aterrizaje, pueden generar cambios bruscos en la presión del aire que afectan al oído medio.
- Buceo: Al descender en profundidad durante el buceo, la presión del agua aumenta y puede comprimir el oído medio, provocándola si no se equaliza la presión adecuadamente.
- Ascensos rápidos: Subir a altitudes elevadas en ascensores, escaleras mecánicas, montañas o incluso conduciendo por carreteras de montaña puede causar cambios bruscos de presión.
- Práctica de deportes de altura: La práctica de deportes como el paracaidismo, el alpinismo o el parapente, que implican rápidos cambios de altitud, también puede desencadenarla
- Problemas nasales: La congestión nasal debido a alergias, resfriados o sinusitis puede dificultar la ventilación adecuada del oído medio y aumentarla.
- Anomalías Eustáquicas: Anormalidades en las trompas de Eustaquio, que son responsables de equalizar la presión del oído medio, pueden predisponer a una persona a desarrollarla con mayor facilidad.
- Infecciones de oído: Esta es la causa más común, infecciones previas o inflamaciones en el oído medio pueden afectar la capacidad de equalización de presión y aumentar su susceptibilidad.
Es importante tener en cuenta que la aerotitis puede ser más común en personas con antecedentes de problemas de oído o sinusales, así como en aquellas que viajan con frecuencia en avión o practican actividades que implican cambios rápidos de presión.
Tratamiento de la Aerotitis
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y restaurar la presión adecuada en el oído medio. Algunas opciones de tratamiento y prevención incluyen:
- Aerosoles nasales: Los aerosoles nasales pueden ayudar a abrir las trompas de Eustaquio y equalizar la presión del oído medio, lo que puede aliviar los síntomas.
- Beber agua: Mantenerse bien hidratado puede ayudar a prevenir la deshidratación y facilitar la equalización de presión.
- Masticar chicles: Masticar chicles puede ayudar a abrir las trompas de Eustaquio y promover la equalización de presión.
- Abrir y cerrar la mandíbula: Movimientos suaves de abrir y cerrar la mandíbula pueden ayudar a abrir las trompas de Eustaquio y permitir que el aire fluya hacia el oído medio.
- Descanso: En casos más graves, es posible que se requiera descanso y evitar la exposición adicional a cambios de presión.
En casos severos de aerotitis, es posible que se requiera la intervención médica para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones como infecciones de oído o daño permanente en el oído medio. Es importante consultar a un médico y pedir cita, si los síntomas persisten o empeoran, especialmente si se experimenta dolor intenso, pérdida de audición persistente o mareos graves.







